El Senado da luz verde a una moción consecuencia de interpelación del Grupo Parlamentario Popular en la que reclama al Gobierno que ponga fin a sus improvisaciones en materia de política exterior y que establezca cuanto antes una estrategia adecuada para recuperar la credibilidad internacional de España.
Así se pronuncian la portavoz de Asuntos Exteriores, Pilar Rojo, y el senador José Ignacio Landaluce, tras el debate de esta iniciativa en el Pleno del Senado, y que ha sido aprobada, a pesar del voto en contra del PSOE.
Para Pilar Rojo, el Ejecutivo hace tiempo que “renunció” a una política exterior que “nos hiciese creíbles”, debido a que a Sánchez sólo le interesa “su propia supervivencia y su principal preocupación es la corrupción que le acecha”.
“No hay un proyecto de país y, por tanto, la política exterior como tal no existe porque ha sido sustituida por la agenda del presidente”, apostilla.
Además de este problema, la dirigente del PP añade la “absoluta división” del Gobierno en política exterior en un momento “crucial para el futuro de Europa, en donde España quedará fuera de la toma de decisiones estratégicas para el rearme y la defensa comunitaria”.
Así, Pilar Rojo critica cómo el PSOE realiza “malabares” para “convencer” a la opinión pública de que “no se trata de gastar el dinero en tanques o fusiles, sino en ciberseguridad”. A su parecer, pese a que el Gobierno trate de enmascarar los términos, el objetivo es el mismo: “Elevar el gasto militar que tanto les cuesta reconocer, ya que Europa tiene que rearmarse como nunca”.
En otro orden, la senadora popular insta al Gobierno a “recuperar los consensos perdidos”, así como a que “garantice el respeto a la independencia y la profesionalidad de los miembros de la carrera diplomática”.
A este respecto, comparte “el malestar” que impera en el Ministerio de Exteriores con “ley del silencio, resúmenes de prensa censurados y diplomáticos aparcados”. “Unos diplomáticos -destaca- que tienen miedo a ver truncada la carrera profesional por un ministro entregado a convertir la diplomacia española en una mera extensión del sanchismo, colonizando también las embajadas, al igual que otras instituciones, en favor de sus intereses, pero en detrimento del prestigio de España”.
Igualmente, Rojo demanda al Gobierno que se “trabaje para atender de forma adecuada a los españoles en el exterior y a los intereses estratégicos del país, reforzando y modernizando la red consular”; al tiempo que denuncia la situación de los consulados: “Están al borde del colapso por su inacción, su falta de personal y con unas infraestructuras obsoletas”.
Antes de concluir, la portavoz de Exteriores exige al Gobierno que cuente “de una vez por todas” con la oposición y el Parlamento para que España “esté a la altura” de la política exterior que se “merece”.
POLÍTICA EXTERIOR A MERCED DE LA IMPROVISACIÓN
Por su parte, José Ignacio Landaluce, denuncia que desde la llegada de Sánchez a Moncloa España “ha perdido peso en los organismos internacionales, su gestión de las relaciones bilaterales con socios estratégicos ha sido inconsistente y la estructura del Ministerio de Asuntos Exteriores refleja una falta de liderazgo preocupante”.
A su parecer la presión de la UE para que se incremente el gasto en defensa al 2% del PIB evidencia que “no existe una hoja de ruta clara: estamos a la aventura y a las improvisaciones”.
Por otro lado, Landaluce pone el foco en la “falta de respeto” del ministro Albares con la Cámara, ya que no comparece desde hace más de siete meses en la comisión del ramo y desde hace un mes se solicitó su comparecencia para tratar asuntos de actualidad sin una respuesta por parte del Ministerio.
A todo esto, se suma el “clima” dentro del propio Ministerio, en donde “43 diplomáticos ya buscan trabajo como embajadores de la Unión Europea”, avisa el senador por Cádiz.
“La política exterior no puede seguir este rumbo, y es urgente corregir los errores cometidos, establecer una estrategia exterior coherente, consensuada y alineada con los principios y compromisos internacionales que permitan restaurar la imagen y liderazgo”, recalca.
Por último, Landaluce, que también es alcalde de Algeciras, centra su intervención en “la falta de respuestas y opacidad” del acuerdo sobre Gibraltar tras el Brexit. Remarca que desde el PP “ha reiterado la necesidad de un compromiso por parte del Gobierno con la protección de los intereses de los ciudadanos del Campo de Gibraltar, así como con el mantenimiento de una relación estrecha y productiva con Gibraltar”.
Para concluir, Landaluce insiste en “la disposición de los campogibraltareños a trabajar en igualdad de condiciones junto con las autoridades gibraltareñas, así como con los gobiernos del Reino Unido y de España, para encontrar soluciones que favorezcan el crecimiento económico de la comarca española y la estabilidad laboral”.
ADJUNTAMOS LOS PUNTOS DE LA INICIATIVA DEL GPP:
1- El Senado muestra su rechazo a la política exterior del Gobierno de España por carecer de cohesión interna y consensos básicos, lo que debilita su credibilidad internacional y proyecta una imagen de inconsistencia y falta de fiabilidad en la escena global.
2- El Senado insta al Gobierno de España a: